Humedad en el camarote (y II)

Por fin tengo ya las rejillas de ventilación en su sitio. Dije en su momento que cuando hubiese acabado la “chapucilla”, así que al lío:

A la hora de fijar las rejillas había que elegir el tipo de tornillo a utilizar ya que había dos opciones. Una primera a base de tornillo y tuerca con freno o tornillo en punta que quedase alojado dentro de la tabla de madera. La opción elegida era la del tornillo que quedase oculto dentro de la madera, aunque había un pequeño problema, la longitud del mismo y el grosor de la tabla.

El tornillo una vez colocado fijando las rejillas iba a salir medio milímetro por el otro lado de la tabla, por otro lado, dado que la rejilla iba a quedar a la intemperie había que sellarla de manera que no entrase el agua entre la misma y la tabla, para lo que iba a usar Sikaflex, y eso fue lo que me dio la solución. Lo que hice fue aplicar un cordón de Sikaflex en la rejilla en la zona de contacto con la madera y la dejé curar antes de atornillar la pieza. El Sikaflex una vez curado, no se deja aplastar tanto como sin curar, lo cual me permitió ganar ese milímetro que necesitaba. Coloqué las rejillas, las atornillé y quedó así:

Finalmente, un nuevo cordón alrededor de la pieza la sellaba por completo la misma, una lijada suave y un par de capas del lasur nogal satinado que cubre la tabla debaja todo listo. Hoy mismo la colocaré de nuevo en el barco.

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