Mi segunda pelea con la sika tras la vuelta al mar

El pasado viernes cuando volvía de camino del trabajo llamé al almirantazgo para preguntarle si le apetecía dar una vuelta en el barco y me dijo que no mucho, así que me dispuse a solucionar un problemilla derivado de mi habitual bisoñez en temas náuticos: cuando encargué el palo, no se me ocurrió comentar que quería que la driza de la mayor saliera del palo por estribor y la de spi y génova por babor, así que una vez arbolado me he encontrado que tanto génova como mayor salen por la misma banda, y en ella sólo tengo un winche, una cornamusa, y ningún stopper. Tras darle vueltas decidí que no había más solución que poner un stopper.
Como los precios habituales de los productos náuticos, son extremadamente altos, y mi barco es ya cuarentón como yo, me tiré como un loco a la segunda mano. Encontré un Spinlock XA, como el que sí tengo en la banda de babor, a buen precio y me hice con el. El siguiente paso era colocarlo.
Esquema del montaje (laminado exterior, una especie de foam,
laminado interior, chapa de madera embellecedora).
Dado que me entraban unas gotas de agua por el de babor, lo retiré y aproveché para ver cómo estaba instalado y hacerme una idea del trabajo que tenía que hacer. El techo del camarote estaba agujereado con una corona de unos 35mm y el stopper se agarraba mediante tornillos tuercas, y arandelas del mismo diametro a la capa exterior de fibra y gelcoat de la cubierta. Tras ver eso me hice una lista de la compra, que consistía en dos piezas de chapa marina de un centímetro y medio, 4 arandelas de 35 mm, tornillos, tuercas, bote de polímero (una cosa que es como la sika de guarro y que me odia lo mismo que ella, pero que aguanta los rayos del sol mejor), y una corona de 35mm para poder agujerear.
    

Taco de madera original y resultado final (la luz de la fotografía no le hace justicia al color)

Como se puede apreciar el montaje no es complicado, no así el tratar con el polímero ese de los c**** que es como la sika o peor. El primer paso fue preparar las maderas el día anterior; con una lija se mataron los cantos y se dejó suavecita para luego aplicarle 3 capas de lasur entre cuyas aplicaciones se pasó una lija fina.

Al día siguiente, se prepararon los agujeros correspondientes y se aplicó un poco de polímero en la base de los stoppers para luego atornillarlos. El problema surgió cuando en el primero que coloqué, el de babor, me di cuenta que me había pasado con la cantidad de la “mierda blanca” esa, y monté un buen carajal. Afortuadamente, cuando lo apliqué en el de estribor, la cosa quedó bastante mejor. La cantidad que sobresalía no era ni el 20% de la que sobresalió en el de babor.
Así quedó el stopper: la experiencia con el de babor me enseñó que
mejor quitar el excedente de polímero con un cuchillo cuando haya secado.
Finalmente, con unas puntitas del mismo producto se colocaron los embellecedores para tapar los agujeros en el techo del camarote, no sin antes hacer un pequeño agujero en los mismos para que entrara un milímetro de los tornillos, que sobresalían.

Se que el lector estará deseoso de que ponga una foto del desastre de babor, pero no, no lo voy a poner, que uno tiene su ego también. Y quizá más adelante, explique cual fue mi primera pelea con la sika desde la vuelta del barco al agua.

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