Regata Juan Carlos I (día 1)

Este año me decidí por fin a apuntarme a la Regata Juan Carlos I que organiza el Real Club Náutico de Sanxenxo. La verdad es que otros años me decantaba por no hacerlo debido a que me “viene mal” el disponer de un Certificado ORC debido a su elevado coste, y la verdad: justificar ese gasto ante el almirantazgo para participar durante todo el año en regatas de Clásicos y Veteranos y usarlo sólo en dos o tres regatas en las que no se admiten Veteranos (la sombra de Agabace es alargada), pues la verdad es que es algo dificil.

Como era de esperar nos asignaron un GPH penalizado y nos englobaron en la clase ORC Especial, aunque yo prefiero llamarla “ORC Especialitos”, así puedo ejercer de cascarrabias, cosa que me encanta.

Nos presentamos en la línea de salida con ganas de acabar el recorrido, pero teniendo bastante claro que seríamos los últimos de la clase en tiempo real, y seguramente también en tiempo compensado. Hicimos una mala salida; cuando sonó la señal de atención, navegábamos alejándonos de la línea de salida a bastante distancia, discutimos si virar y volvernos hacia la línea cuando faltasen 4 minutos o 3.30 para la salida y al final decidimos hacerlo a 3.30. Ese fue nuestro primer error, debimos hacerlo cuando faltaban 4.30, pues en la zona entre nuestra posición y la línea de salida había menos viento.

Finalmente cruzamos la línea de salida con unos 3 minutos de retraso, y comenzamos la subida hacia Camouco, que fue una ceñida en la que navegábamos a unos 4-5 nudos. Llegamos a la baliza de últimos, pero a menos distancia de la que en otras ocasiones nos sacan nuestros rivales habituales. He de decir que el ganador de la prueba, el Sebrala Dos, cuando nosotros llegamos a Camouco y estaba llegando a punta Cabicastro (mitad del recorrido).

Tras pasar Camouco subimos el spi sin los habituales problemas, subió y se desplegó sin numeritos, sin chorizos y sin tener que perder 10 minutos en la maniobra como es habitual (bendita nueva bolsa para el mismo). Doblamos Picamillo trasluchando spi y mayor y bajamos a unos 5-6 nudos hacia la línea de salida de los ORC-0 y 1, allí volvimos a trasluchar para no meternos por el medio de todos y como siempre que hacemos una maniobra delante del Juez de Regata Fernando Giraldo pues se nos hizo un chorizo en el spi; chorizo que por suerte solventamos rápidamente.

Con dos nuevas trasluchadas impecables, pasamos la Mourisca, que por cierto, nunca pasé tan pegado a ella, y Morrazán, donde arriamos el spi y subimos de nuevo el génova para hacer el último bordo hacia la línea de meta.

Cruzamos la meta muy cansados los tres, y con ganas de llegar a tierra y descansar. Con el GPH que nos habían asignado, que era un GPH penalizado, debíamos llegar más o menos a las 17h15 minutos y cruzamos la meta a las 17h27, por lo tanto, habíamos hacho una más que aceptable regata.

Los Monchitos se fueron a casa a ducharse y yo me dirigí hacia el T.O.A. a ver si habían publicado ya los resultados de la prueba. Para mi gran sorpresa y alegría habíamos quedado sextos en la etapa, ganándole a barcos mucho más rápidos que nosotros. El momento de mayor regocijo fue coincidir con los tripulantes del barco que en la regata anterior nos “robaron” el segundo puesto saltándose una baliza volviendo desde Cabo de Cruz a Portonovo, no daban crédito a que le hubiera ganado, y esto lo añado yo: “sin saltarme baliza alguna”.

Clasificación de la prueba 1

 

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