Regata Juan Carlos I (día 2) – Victoria diferida, pero victoria

Nuevamente nos presentábamos en la línea de salida con la ilusión de al menos mejorar nuestra intervención del día anterior, cosa que por otro lado era difícil.

Hicimos una muy buena salida, de los primeros de hecho, y ceñimos hasta llegar a Camouco a unos 4,5 – 5 nudos de media, lo cual estaba muy bien, y nos permitió aprovechar errores de los rivales, uno de ellos tocaba la boya de salida y tenía que girar 360º sobre ella para volver a tomar la salida, bajo la atenta mirada del barco del comité, no hacerlo le hubiese supuesto la descalificación automática.

Llegamos a Camouco mucho más cerca de la flota, en parte porque la distancia de la salida a Camouco era menor en la segunda jornada, y en parte porque a mi juicio, lo hicimos mejor. En esta ocasión el Sebrala ya no estaba a la altura de Montalvo sino a la del puerto de Ons. Viramos Camouco por delante del Calamote que perdía la baliza por unos pocos metros y tenía que hacer un pequeño bordo adicional.

Tras virar la baliza, subimos el spi, de nuevo sin problema alguno, aunque tardando algo más de lo deseado, y pusimos rumbo a la Mourisca haciendo el típico zig-zag del Spi asimétrico, mientras que los barcos con Spi simétrico iban directos. No perdimos mucha distancia, pero a medida que nos acercábamos nos dimos cuenta de que estaba toda la flota metida en un pozo al que nos acercábamos rápidamente.

Llegamos a la Mourisca con todos, y si bien, también nos metimos en el pozo, este desapareció al poco tiempo, poniéndose en marcha de nuevo toda la flota. Nuevamente los barcos grandes se nos escaparon, pero nuestas posibilidades en la regata habían mejorado mucho, ya que debido a sus GPH debían darnos mucho tiempo en la meta, y el recorrido que tenían para sacarnos dicho tiempo, se había reducido mucho.

La subida hasta Pelados fue con vientos por la aleta por los que seguimos con el spi arriba, con velocidades medias de 5 a 6 nudos, nuevamente la flota a la altura de Pelados se metía en un pequeño pozo sin viento que nos permitía recortarles distancia. El Óliver II, que navegaba por el centro de la ría, se quedaba atrás por falta de viento mientras nosotros hacíamos un pequeño bordo hacia el sur para ir a una zona con más presión.

Llegamos a Pelados por delante del Oliver y empezamos la ceñida hacia Morrazán, donde se había formado una nueva encalmada y la flota esperaba. Por detrás de nosotros, el Óliver nos recortaba distancias, ¡venía como un cohete! ¿Cómo era posible que nos recortara tan rápido? Pues muy sencillo, ellos llevaban bien trimado el génova y nosotros no. Cuando nos pasó nos dijo su patrón: “¡Vamos, que nos están esperando!” aludiendo a la situación de la flota. En ese momento les copiamos como pudimos la configuración de las velas y pegamos un acelerón que nos permitió llegar a Morrazán muy pegados a ellos.

En ese momento se empezaba a levantar brisa y hacía posible la navegación hacia la meta. Los barcos empezaban a entrar en meta mientras nosotros avanzábamos muy muy despacio debido a la falta de viento. Yo sabía que en 10-15 minutos se iba a levantar, pues sobre las 18h suele cambiar el viento frente al puerto de Sanxenxo y va precedido de unos minutos de calma. La clave era saber si seríamos capaces de entrar sin tener perder demasiado tiempo. Finalmente entramos a las 18h03 y tras oir el bocinazo, me extrañó que no nos llamaran por radio para preguntarnos qué barco éramos como pasó el día anterior.

Cuando llegué al T.O.A. me percaté de que nos habían clasificado como DNC. La sensación de injusticia que sentí fue inenarrable, pero me informaron de que podía presentar una protesta, cosa que hice y corrigieron la clasificación. Alegaron que al no tener número de vela no me habían tomado bien el tiempo. Ante tal afirmación, casi contesto “Pues para aceptar el dinero de la inscripción no hubo problema alguno con eso de no tener número de vela”, pero al final me autocensuré. Tras un rato, aparecíamos en la clasificación como segundos! Era un puestazo, pero a mi los tiempos no me cuadraban. El día anterior, en una regata más corta, las diferencias eran menores con los rivales… Pensé que no era el momento de pedir explicaciones, y que ya lo haría con calma, pero finalmente no hizo falta.

El lunes, cuando consulté de nuevo las clasificaciones para recabar datos y pedir explicaciones, me encontré con la sorpresa mayúscula de que la clasificación había sido corregida y… ¡¡¡HABÍAMOS GANADO!!!

Clasificación de la Etapa

Clasificación Final

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