3ª Etapa de la Regata Interclubes 2020

El pasado sábado 29 de Febrero se celebró, con salida en Portonovo, la 3ª Etapa de la Regata Interclubes 2020. Las condiciones meteorológicas fueron duras pero el Puma 23 demostró ser un barco de lo más marinero en una prueba en la que conseguimos hacer un, como reza la crónica del organizador, brillante segundo puesto.

Nos presentamos Pedro, Emilio y yo, en el campo de regatas con bastante anticipación y estuvimos haciendo bordos. Elegimos de vela de proa el génova pesado y le metimos un rizo a la mayor. Hicimos varios bordos de prueba y finalmente nos decidimos a quitar el rizo e ir con toda la mayor subida. La verdad es que éramos, con el Cassandra, los únicos en llevar la mayor rizada.

Vídeo del la 3ª Etapa de la Regata Interclubes 2020 (c) Desmarque S.L.

Salida con incidentes

La salida no fue todo lo buena que hubiésemos querido. Nos metimos en la línea antes de tiempo y la cruzamos a la mitad de su longitud. Habría sido mejor entrar más tarde y salir más cerca del barco del comité, aunque eso nos hubiese metido también en el follón que se montó.

Nos libramos de vernos en el siguiente fregado: en una maniobra que aún sigo sin entender, el Aeris, de la clase Solitarios y a dos que salía a la vez que los Clásicos y Veteranos, se echó encima del Cassandra empujándole fuera de linea a la vez que se salía el también. La salida de línea del Cassandra nos daba una ventaja inicial de casi dos minutos a sus contrincantes. Estos minutos, en la meta, fueron decisivos con el Patela.

Así se veía la salida de las clases ORC desde el Peregrina
Así se veía la salida de las clases ORC desde el Peregrina

Camino del Pelados

El primer tramo, hasta la baliza de desmarque pasó en un momento, en tres bordos nos plantábamos en ella, aunque el segundo, la verdad es que fue mejorable. Nos fuimos un poquito de rumbo las dos veces que usé el compás de marcaciones para ver el ángulo a la baliza. Tenía que hacer bien el cálculo y en mente tenía la llamada de Juan indicándome que con el maretón que iba a haber, debía aumentar un poquito el ángulo.

Pasamos el desmarque pegados a la popa del Patela, y más de cuatro minutos por delante del Cassandra, que había perdido casi 2 en su incidente con el Aeris. Comenzaba un par de tramos de viento portante, uno por la aleta, y otro de popa cerrada. Era terreno abonado para que nos recuperara terreno el Cassandra como así fue. De no haber habido tanto viento, podríamos habernos acercado al Patela con el spi. El problema es que las fuertes rachas y la dificultad para gobernar el barco por al viento racheado, hacían poco recomendable usar el spi.

Nuestra estrategia fue navegar con el viento por la aleta hasta tener Pelados en rumbo de popa cerrada. Llegados a ese punto nos pusimos a orejas de burro con un magistral manejo del génova por parte de Pedro. Alcanzamos puntas de más de ocho nudos con el viento y las grandes olas empujando el barco. Aún así, Patela se nos fue un poco y el Cassandra se nos echó encima recortando los 4 minutos que le sacábamos en el desmarque.

El Peregrina camino de la baliza de desmarque. Foto (c) Desmarque
El Peregrina camino de la baliza de desmarque. Foto (c) Desmarque

Camino de la meta

Nos quedaba la vuelta a meta, había que volver a subir todo lo bajado, pero con el mar y el viento en contra. No iba a ser fácil. El Patela nos llevaba medio bordo hasta el Festiñazo. Seguramente, nos sacaría más en meta, así que todo estaba a merced del tiempo que perdiéramos y la compensación en meta. Tras dos bordos enfilamos hacia Morrazán. El Cassandra iba quedando atrás poco a poco, pues con mayor rizada y trinqueta, ciñe mal y además abate mucho al no tener orza.

A medida que nos acercábamos a Morrazán nos íbamos dando cuenta de que no nos daría para pasar la baliza. Lo mismo le estaba pasando al Patela, que forzaba todo lo que podía para pasarla. Vimos que eso le hacía perder velocidad y nos permitió recortarle unos preciosos minutos. Como sabíamos que no íbamos a pasar Morrazán, no orzamos tanto y tratamos de andar lo más rápido posible y hacer un bordo corto pegados a la baliza. Tras pasar Morrazán quedaba un bordo directo a meta en el que hubo que ajustar un poquito. Para nosotros era un tratar de hacerlo lo mejor posible para ver si en compensado éramos capaces de ganarle al Patela. Pedro hizo un trabajo estupendo a la escota de la mayor. El Cassandra venía muy por detrás, aunque suponíamos que en compensado nos ganaría.

El Cassndra en su último tramo hacia la meta (c) Desmarque.
El Cassndra en su último tramo hacia la meta (c) Desmarque.

Entramos en meta 5 segundos después del Pepenutto, que nos adelantó en el último momento, pero entramos en meta con tiempo suficiente para sacarle 2 minutos en compensado al Patela. Ya en puerto, tras recoger, y ir a visitar a nuestros amigos del Cassandra y tomar con ellos un vino y un tentenpie nos enteramos de que ¡habíamos sido segundos de la 3ª Etapa de la Regata Interclubes 2020!

Repetición y análisis de la 3ª Etapa de la Regata Interclubes 2020

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