Fagilda y la “los muertos” de Wind Gurú

La verdad es que en teoría no es un punto excesivamente complicado para pasarlo en un barco pequeño como es el mío, pero yendo solo es otra cosa. El pasado viernes, casi sin viento, y sin tiempo para hacer largos bordos llevé el barco de Sanxenxo a San Vicente por enésima vez. La verdad es que casi todo el trayecto lo tuve que hacer a motor y resultó batante frustrante tras toda una semana pensando en salir a navegar. Por lo menos, tuve la compañía de tres tripulantes y de unos gin tónics tamaño cadete de esos que sólo se sirven en la Peregrina.

La previsión para el sábado era de 8 nudos de NW y mar de fondo de 1 metro y de lluvia para el domingo. Así que pensé en llevarlo de vuelta a Sanxenxo el sábado. Una vez más la previsión de windguru fue un fracaso, mucho más viento y mucho más mar, y para colmo, en solitario.

Dada la dirección del viento y del mar, el rumbo a seguir me llevaba por fuera de Ons, cosa que me venía de perlas, pues alejarse de Punta Fagilda era lo más inteligente, pues las olas se levantan mucho más allí. Mi idea, que al final fue lo que hice era hacer bordos descuartelando o con el viento por el costado para acercarme a Ons por fuera y luego en popa cerrada para pasar Ons y coger su abrigo pegado a punta Centolo. Eso fue lo que hice, tras entrar en el abrigo de la isla el mar se calmó por completo, aunque el viento era mucho más racheado, con aproadas constantes, pero fácilmente controlable con la escota de la mayor. Navegué pegado a la costa hasta llegar a la altura del muelle y viré al este ya todo recto para entrar en la ría pegado al Cabicastro. Tras el largo paseo eché el ancla en el Silgar para recoger todo y echarme una siesta. Una hora más tarde entraba en puerto.

Seguramente la semana que viene repita, y no veas lo que me tienta una noche fondeado en Ons.

Previsiones de WindGurú: ¡¡¡$@zrtppzzzz!!!!

Empieza a molestarme un poquito el tema de las previsiones del tiempo de WindGuru. Para este fin de semana la previsión era el sábado de 15-21 nudos y para el domingo de 12-15 nudos. Podría dar mi opinión acerca de dichas predicciones, peroentonces seguramente este blog pasaría a alguna lista negra de internet por culpa del uso del llamado “lenguaje inapropiado”, osea, lo que toda la vida se ha llamado “bajar
santos”.

Dado que la previsión era bastante aceptable para navegar con mi pumita, un amigo me pidió si lo podía llevar a él y a su hija a dar un paseo en barco, y estos estaban en San Vicente pensé en llevar el barco una noche para allí y sacarle algo de provecho al ser socio de dicho Club y hacer uso del precio reducido para socios.

Salí de Sanxenxo con destino a San Vicente do Mar sobre las 12 del mediodía. El rumbo inicial era W con viento del NW, osea, un cómodo través. Dentro de la Ría de Pontevedra el mar tranquilo, el viento más o menos constante, con alguna racha al pasar por la bocana de Portonovo y por Canelas; lo normal vamos.

Al salir de la Ría: nortazo de padre y señor mío. Pero no dentro de lo previsto, de 15-21 nada de nada, aquello no bajaba de los 30. Ante la perspectiva de 3 horas ciñendo con un rizo, dando pantocazos y atacao del los nervios, me dio por arriar, encender el motor. He de decir que la razón de dicha decisión fue el haberse acostado a altas horas el día anterior, por lo que uno no estaba fresco del todo para alegrías.

Al día siguiente, a la vuelta, fue cuando las diferencias con la previsión fueron bestiales. Por momentos tuve rachas de 30, un mar de viento de costado de más de un metro, de esos que hacen la travesía incómoda del todo, por lo que tuve que alternar la ceñida para tomar las olas por la amura de estribor, con popas cerradas en orejas de burro y empujado por las olas. Finalmente, tras entrar de nuevo en la Ría de Pontevedra todo se tranquilizó (la ría es mi amiga) y pude mojarme algo por lo menos.

En resumen: predicho para el sábado: 15-21, observado: 20-30 nudos. Predicho para el domingo 12-15 nudos, observado, bueno, más bien sufrido: 20-30 nudos. Muy bien, hurra por WindGurú. Dejo aquí mis recorridos a modo informativo:

La ida fenomenal, la vuelta un despropósito

Una de las cosas de ser armador con poca experiencia es que a veces, cuando uno decide hacer algo, no se da cuenta de que está intentando algo que queda fuera de sus posibilidades, o que no lo ha preparado suficientemente bien.

Hoy, me he pegado una buena navegada, unas 20 millas, he ido desde Sangenjo a San Vicente do Mar, visita que tenía pendiente de hacer desde hacía demasiado tiempo; que ganas tenía de navegar en mi ensenada; y he vuelto. Salí a primera hora con viento de través, con la botavara sensiblemente abierta y la génova poco cazada. (Tengo que hacerme con unos escoteros de génova porque lo que tengo están fijos, y en los largos, traveses y empopadas, el rendimiento de la génova se nota que es desastroso). Tras doblar el Cabicastro, puse rumbo entre Sálvora y Punta Centolo, con todo cazado pues estaba en ceñida, tras varios bordos, llegué bastante bien a San Vicente do Mar. El marinero de guardia en el puerto volvió a oír en su emisora el típico en verano mensaje de “Club Náutico San Vicente do Mar, Club Náutico San Vicente do Mar, Club Náutico San Vicente do Mar, aquí Peregrina, aquí Peregrina, aquí Peregrina”… al final del mensaje le incluí un “el regreso del hijo pródigo”.
La parada en San Vicente apenas duró una hora, y al ver que aparentemente el viento había decaído empezó el despropósito: Ya en una ocasión, en la Ría de Pontevedra, había sacado el Spi yo solo, con bastante fortuna entonces, por lo que hoy he podido contrastar, así que osado de mi, navegando en solitario decidí que lo iba a subir hoy también, me esperaba una buena empopada, así que ala: preparé las escotas, la driza, la braza y coloqué la vela.
Nada más subirla, me fijé que la driza estaba mal puesta, pasaba por dentro del baby stay, dando un brinco lo corregí e izé la vela. Tenía un “chorizo” a media altura, por lo que hice lo mismo que en otras ocasiones, soltar driza para que el giratorio funcionara y se quitara la vuelta, pero ni de coña. Para colmo, la braza no hacía más que engancharseme en la roldana de proa por lo que dificultaba cualquier maniobra. Cada dos por tres tenía que ir a proa a solucionar alguna cagada anterior, el viento subía rápidamente, nada que ver con la brisa inicial, lo que hacía que tener el spi subido, aunque fuera con un chorizo en el medio fuera un verdadero peligro, así que solté braza del todo y lo recogí desde la bañera, izé génova y puse rumbo a Faxilda.
A medida que me acercaba a Picamillo el mar iba aumentando a la par que el viento, por lo que decidí arriar la génova y seguir sólo con la mayor y empujar con el motor mientras las olas empujaban el barco a unos 7 nudos. Tras doblar de nuevo el Cabicastro el mar de fondo se calmó, por lo que de nuevo abrí génova y fui hasta la bocana del puerto sin motor.
Conclusión: SI NO ERES UN CRACK, NO TRATES DE SUBIR EL SPI TU SOLO.
Sólo espero que no me viera nadie, porque me podrán vacilar lo que no está escrito.

Mi primera vez en solitario con todo el trapo

Al alejarse de tierra soplaba lo justo para coger fácilmente 5,5 nudos, pegados al puerto: calma total, por eso me atreví con la mayor yo solito.
Sólo puedo decir una cosa: fue un momento mágico, y no creo que la sensación de la primera vez se vaya a repetir, pero ya habrá otras cosas.
(si, se me fue la caña mientras grababa el video, lo se, se ve en la estela y se nota que pierdo velocidad).