Operación Escoteros (I)

Primer intento: fracaso total

El pasado viernes por la tarde, con toda la ilusión del mundo me personé en el barco con mis flamantes nuevos escoteros. La primera medida, y conociendome, considero que muy acertada, fue atar cada uno de los escoteros con un cabito a una cornamusa y de esa manera evitar que me cayeran y se fueran al santuario de objetos metálicos que una y otra vez insisto en crear bajo el barco. Continuar leyendo “Operación Escoteros (I)”

Puesta de sol tras un largo día de navegación en Febrero

Puesta de sol sobre Punta Cabicastro, al fondo Ons y Onza (Ría de Pontevedra)
Puesta de sol sobre Punta Cabicastro, al fondo Ons y Onza (Ría de Pontevedra)

Hoy tenía pensado al volver de montar los escoteros y navegar de 13h a 19h escribir un artículo con una explicación de cómo hice el montaje y con mis impresiones acerca de los mismos una vez puestos, pero he vuelto a casa tan súmamente cansado que me voy a limintar a incluir esta fotografía de la preciosa puesta de sol que pudimos disfrutar a la vuelta del interior de la Ría de Pontevedra. Mañana si tengo un rato, explicaré lo de los escoteros.

Los escoteros encajan

Estoy bastante contento, los escoteros encajan a la perfección. Dado que los escoteros fueron comprados “aquí te pillo, aquí te mato”, debido a su realmente bajo precio, un 50% del precio habitual de unos Barton en el Reino Unido, donde por algún motivo que no alcanzo a entender, son mucho más baratos que en España; tenía miedo de que no encajaran a la perfección en los carriles del Peregrina, pues a pesar de que en el anuncio decían 25mm x 4mm, osea un carril T25 típico, no estaba seguro,  así que hoy, antes de volver a casa, paré un momento en el barco para comprobar que valían, y sí, valen, estoy contentísimo.

Ahora queda quitar los antiguos y poner los nuevos, pero esa es otra batalla, acabaré teniendo que taladrar los pistones antiguos para quitarlos, pues las corrientes galvánicas, el aluminio, el acero inoxidable y el pasar del tiempo son mala cosa para piezas móviles. Prometo artículo con las peripecias.

El Almirantazgo: “No todo va a ser regatear”

La vida del Peregrina es una batalla continua entre lo que su armador quiere y lo que su “almiranta” exige, y dado que recientemente me he hecho con unos maravillosos escoteros, detrás de los cuales llevaba tiempo, me parece que me toca atender a los requerimientos del almirantazgo. En su lista está: volver a poner la mesa interior, llevar las colchonetas al barco, arreglar los marcos de los metrcrilatos del camarote y volver a tener mesa para la bañera del barco. Continuar leyendo “El Almirantazgo: “No todo va a ser regatear””